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Entrevista con Janet Jarman, directora y productora de «Birth Wars»

Mi colega Janet Jarman es una fotoperiodista con mucha experiencia que está marcando su debut como directora con un documental que admiro – “Birth Wars / Guerras de Nacimiento” – sobre las tensiones que surgen entre los médicos y las parteras en México acerca de cual visión del parto debería prevalecer. La película recientemente formó parte de Ambulante en Casa de México, SR Socially Relevant Film Festival NY, el DOXA Documentary Film Festival de Vancouver y el Festival Rastro de Brasilia.

Imagen destacada: Cortesía de Janet Jarman. En Los Altos de Chiapas, México, la partera tradicional María López González (conocida como «Doña Mari»), revisa a su paciente Rosita González López, de 22 años, para ver si su bebé está en la posición correcta. Embarazada de su tercer hijo, González nunca había acudido a un hospital. En todo México, la mayoría de las mujeres indígenas dependen de las parteras tradicionales cuando dan a luz. Desconfían de los hospitales gubernamentales donde los médicos pueden desestimar sus tradiciones, discriminarlos u obligarlos a someterse a operaciones innecesarias. Durante la crisis de Covid-19, las parteras tradicionales a menudo son los únicos proveedores de atención médica de primera línea en la región. Ellas y las familias a las que sirven carecen de equipo de protección personal, como guantes y protección facial, lo que los pone en alto riesgo.

Eres una fotoperiodista muy conocida, ¿qué te llevó a querer debutar como documentalista con «Birth Wars»?

Primero, quiero agradecerte, Pamela. Muchas gracias por tu interés en «Birth Wars». Tu apoyo significa mucho.

Sí, soy fotoperiodista desde hace muchos años, pero más que eso, me considero una narradora de temas sociales que debe usar todas las herramientas disponibles para contar la historia de la manera más completa posible; el rápido desarrollo tecnológico de las últimas décadas me ha permitido acceder al tipo de equipo con el que nunca hubiera soñado antes.

La transición se ha producido de forma natural y comenzó hace unos 15 años, cuando empecé a añadir audio a las presentaciones de fotografías que hacía para clientes editoriales como el New York Times. El sonido es profundamente conmovedor, para mí es un elemento importante de la narrativa y esta convicción aceleró mi evolución hacia el cine. Poco a poco empecé a hacer proyectos que incluirían un artículo, un cortometraje y fotos fijos. Sentí que al agregarle movimiento, podía contar una historia más completa. También me encantaba hacer entrevistas y escuchar a la gente contar sus propias historias.

Uno de esos cortometrajes atrajo la atención de la Fundación MacArthur y me otorgaron una beca para hacer un documental y un libro. Esta increíble oportunidad me desafió a usar cada aspecto de mis habilidades periodísticas y artísticas; me siento muy agradecida por haber tenido la oportunidad de vivir esta experiencia. Definitivamente estoy decidida a seguir por este camino.

“Birth Wars”, que podríamos traducir como “Guerras de Nacimiento”, es un título muy atractivo e interesante. ¿Por qué lo de “guerra”?

En definitiva, la mayor parte de mi trabajo consiste en desenmascarar los sistemas de poder y esta historia no es una excepción. En los sistemas de salud, no sólo en México, sino en todo el mundo, a las mujeres se les falta el respeto, se ignora su dignidad y el derecho a elegir, todo esto es abuso de poder.

El título “Birth Wars” advierte a los espectadores que serán testigos de un mundo lleno de conflictos, en este caso el conflicto sobre quién tiene el poder de decisión, quién obtiene los puestos de trabajo y quién controla el financiamiento. Se trata de una lucha desigual en la que el sistema médico tiene mucho poder y muchas mujeres, parteras y defensoras de la salud materna ven sus esfuerzos como una verdadera lucha por la justicia y la igualdad.

Para mí, “Birth Wars” también representa una guerra filosófica entre enfoques opuestos del parto, uno que a menudo está impulsado por la eficiencia y el beneficio economico y otro que honra los procesos naturales con menos intervenciones. Ya conocemos muy bien las trágicas consecuencias de la destrucción de los procesos naturales y el dar a luz no es una excepción.

Por último, «Birth Wars» no es una historia sólo sobre el nacimiento y la maternidad. Es más bien una película sobre los derechos humanos, la dignidad, el respeto y la posibilidad de devolver el trato humanizado a la medicina. La película muestra una guerra silenciosa en la que no hay fotos de armas y soldados. Por ello, los medios no se enfocan en esta lucha, pero sigue sucediendo en la vida de miles de mujeres y su familia todos los días.

Quería expresar este conflicto en la forma en que filmé la película. Los críticos señalaron que trasladé mi visión de fotoperiodista a la forma en que filmé la acción y estoy de acuerdo. Quería que el impacto visual fuera cercano e inmediato, e intenté que los espectadores se sintieran presentes en la situación y que formaran parte de la lucha.

¿Cómo conociste a las protagonistas, las parteras que conforman el alma de la historia en “Birth Wars”?

Durante el proceso de preproducción asistí a muchos seminarios y talleres para parteras sobre salud materna en todo México y me gané la confianza de muchas de ellas. Comencé a documentar la vida de algunos de los personajes que realmente me impactaron, con la intención de seguirlos a lo largo del tiempo. Quería lograr una película inspirada en los personajes, situada en las trincheras del sector de la salud, con un arco narrativo real.

Mi objetivo era mostrar a los espectadores el tema sumergiéndolos cabalmente en las escenas.  No quería clichés ni imágenes estereotipadas. Empecé con varias historias y situaciones, ya con el tiempo fui identificando a los personajes que realmente me hicieron parte de su vida al grado de lograr transmitir este complejo tema de una forma responsable, es decir, Rafaela López Juárez y Guadalupe Guzmán Cruz. También pensé que era muy importante explorar las perspectivas de los médicos. Muchos de ellos se desgastan al trabajar dentro de un sistema fallido. En general, nunca he sido una persona que siga fórmulas. Mis decisiones se basan siempre en la intuición guiada por mis muchos años de trabajo como fotoperiodista. Si miro en retrospectiva, me sorprende el giro que tomaron las historias. No tenía idea de la odisea de Rafaela en su búsqueda de un trabajo significativo, ni cómo Guadalupe llegaría a representar la lucha colectiva de miles de parteras tradicionales que son realmente las trabajadoras de la salud de primera línea de sus comunidades.

¿Cuál es el mensaje que esperas de la película? ¿Qué impacto quieres que cause? ¿Ya lo está causando? ¿Las parteras que salen en “Birth Wars” participan en tu campaña de impacto en las presentaciones de la película en México y en el mundo?

El objetivo de esta película era contribuir a cambiar la narrativa sobre la salud materna, especialmente el enfoque del parto. Quería mostrar que hay opciones, que una mujer tiene el derecho de elegir si, cómo, dónde y con quién dar a luz. En definitiva, se requiere un cambio drástico de paradigma en el modelo obstétrico de atención de la salud; pasar de un sistema dirigido por los médicos a otro en el que la mujer recupere o tenga el poder de decisión y que se focalice en los procesos naturales.

También quería mostrar el ineficiente y fallido sistema de salud en el que la discriminación provoca de manera rutinaria malos resultados en la salud de las mujeres vulnerables. Aun cuando los médicos quieren ofrecer una atención de calidad, los entornos en los que deben trabajar en el sistema público los restringen. Espero que la película promueva el diálogo sobre lo que se puede hacer para que los sistemas hospitalarios sean más humanos y cómo las parteras pueden ser una parte importante de la solución, ya que ellas pueden proporcionar a las mujeres una atención de calidad, con efectividad suficientemente evidenciada, donde quiera que decidan dar a luz.

La película está empezando a tener impacto. Se ha proyectado en todo el país y se está utilizando como complemento en una nueva iniciativa de ley en la Cámara de Diputados para reconocer el papel de las parteras. En el ámbito internacional, varios festivales de cine famosos han seleccionado “Birth Wars” y nos han invitado a proyectarla en conferencias de gran repercusión. Pensé que la cancelación de la mayoría de los festivales por el Covid-19 iba a mermar el impacto, pero el relanzamiento de tantos festivales como eventos virtuales ha ampliado en realidad de manera espectacular los públicos a los que podemos llegar. En el último festival, «Ambulante en Casa» en México, casi 3,000 espectadores accedieron a la película en un día y cientos de ellos se conectaron a la sesión de preguntas y respuestas. Los festivales en línea nos dan inesperadamente acceso a públicos que no se habían aprovechado antes.

Las parteras que figuran en la película son muy activas en la campaña de impacto y seguirán siéndolo. No sólo asistieron al estreno y a sus entrevistas de prensa, sino que también formaron parte del panel de la Cámara de Diputados federal y de las sesiones de preguntas y respuestas en línea de Ambulante. Se están dando más oportunidades para que sigan participando.

Janet Jarman, directora, cinematógrafa y productora de BIRTH WARS filma una familia cerca de Acatepec, Guerrero, México, con la profesional de sonido directo Maria Cristina Santos Monroy. Foto: Erika Oregel.

¿Qué impacto crees que tenga “Birth Wars” en los Estados Unidos, especialmente en las mujeres?

Las parteras en los Estados Unidos se enfrentan a los mismos prejuicios y rechazo del sistema como en México; espero que el hecho de mostrar evidencia de lo que las parteras realmente significan y cómo pueden cambiar la vida de una mujer resuene aquí también. En muchos países, las parteras atienden la mayoría de los partos de bajo riesgo, dejando que los obstetras se ocupen sólo de los casos de emergencia que requieren intervención médica. En los Estados Unidos, las parteras atienden sólo alrededor del diez por ciento de los partos, en comparación con cerca de tres cuartos en Francia y más de la mitad en el Reino Unido.

La situación de la salud materna en los Estados Unidos está empeorando. Sorprendentemente, los EE.UU. es la única nación desarrollada donde la tasa de mortalidad materna está aumentando. Las personas de color corren un riesgo especial, una realidad que organizaciones como «Every Mother Counts» y “ProPublica”, con sede en Nueva York, han llamado la atención nacional.

Creo que «Birth Wars» también podría ayudar a generar conciencia y mostrar a las mujeres que hay otras alternativas válidas para dar a luz. Espero que los espectadores se conecten intensamente con las mujeres mexicanas retratadas en «Birth Wars». No hay fronteras cuando se trata de las luchas y los derechos de las mujeres.

Trabajas junto con tu pareja, Filip Lein, de hecho, él editó  “Birth Wars”. ¿Cómo le hacen? ¿Cómo funciona el proceso de creación conjunta? ¡Ambos pueden responder!

JANET: Para mí, uno de los aspectos más importantes al hacer esta película, además de trabajar con un increíble equipo de campo de mujeres mexicanas, fue saber que podía llamar o volver a casa en cualquier momento y tendría a alguien que entiende profundamente cómo trabajo, cómo pienso y que conoce la historia que quiero contar. Trabajar con este nivel de confianza fue un verdadero regalo, en muchos aspectos.

En cierto modo, Filip siempre ha sido un colega de confianza. Antes de hacer películas juntos, él era la caja de resonancia intelectual de todos mis proyectos de fotografía y de mis ideas para historias. Hacer una película hizo que este proceso se profundizara. Nunca he sentido que estoy trabajando con mi pareja, tal cual. Sentía que estaba trabajando con una persona de mente brillante que además tenía el mismo objetivo final que yo.

Uno de los aspectos más importantes de nuestro trabajo en equipo es que tenemos habilidades muy complementarias. Siempre he respetado la capacidad de Filip para concentrarse intensamente durante horas y horas, sintetizando montañas de información, y sé que él confía verdaderamente en mis instintos narrativos y en mi juicio periodístico. Tenemos la misma ética de trabajo, nuestro pilar fundamental diría yo. Ambos somos tercos, perfeccionistas y nos exigimos mucho a nosotros mismos. Hace mucho tiempo decidimos que no trabajaríamos juntos en campo. ¡Eso nos ayuda mucho!

Es cierto que crear nuestro primer largometraje documental fue difícil y abrumador, pero afortunadamente, habíamos trabajado en muchos proyectos más cortos anteriormente y podíamos confiar en las lecciones aprendidas. Una de estas lecciones fue el arte de la comunicación respetuosa, que es realmente la clave para hacer que cualquier relación funcione, ya sea profesional o personal. En términos generales podemos llegar a acuerdos en cualquier asunto; aunque, estoy segura de que él desearía que llegará yo de mi trabajo en campo con menos material, mientras que yo todavía no entiendo por qué usa tantas viñetas en los documentos de trabajo.

FILIP: Al principio, cuando Janet y yo comenzamos a trabajar juntos, amigos y familiares nos presionaron mucho, advirtiéndonos que era la receta perfecta para el desastre y que provocaría tensión en nuestra relación. No estábamos realmente preocupados puesto que tenemos habilidades complementarias y nos comunicamos muy bien

Al principio de cada proyecto investigamos conjuntamente y desarrollamos la idea en un plan concreto. Afortunadamente, tenemos una visión del mundo similar. Una vez que tenemos suficiente financiamiento, Janet reúne a su grupo y equipo técnico, mientras yo me encargo de los aspectos legales y financieros y preparo la configuración de mi estudio de edición. Nos mantenemos en estrecho contacto mientras ella se desplaza entre el campo y la oficina, comentamos el material grabado hasta la fecha, al que yo ya les estoy haciendo ediciones preliminares. Una vez que el rodaje termina, desarrollo el primer borrador del guión y lo edito y luego lo moldeamos juntos hasta el corte final y la publicación. Como directora, Janet ofrece comentarios y sugerencias detalladas, pero yo hago todos los cortes. Sí, hay momentos de tensión, pero siempre, aunque no lo creas, encontramos la manera de resolverlos de forma armoniosa.

Pamela Yates
Pamela Yates
pamela@skylight.is

Pamela Yates es una cineasta galardonado y cofundadora/directora creativa de Skylight Pictures, una compañía dedicada a crear largometrajes documentales y herramientas de medios digitales que promueven la conciencia de los derechos humanos y la búsqueda de justicia mediante la implementación de campañas de divulgación de varios años diseñadas para involucrar, educar y activar el cambio social.



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