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El abogado de inmigración Carlos Spector declara que el caso de asilo de los defensores de los derechos humanos Mayas-Ixiles es «el más significativo que he tenido»

El 19 de marzo se realizó  una conferencia de prensa internacional virtual en la que los defensores de los derechos humanos y del medio ambiente Gaspar Cobo y Francisco Chávez contaron la historia de su angustiosa huida de Guatemala en medio de amenazas de muerte, y el seguimiento de su caso de asilo en los Estados Unidos. Les acompañaron el eminente abogado de inmigración de El Paso, Carlos Spector, que se ha hecho cargo de su caso de forma gratuita, y el Dr. Giovanni B’atz’, estudioso de los mayas que ha viajado y escrito mucho sobre la región maya-ixil. Los medios de comunicación de Guatemala, México y Estados Unidos cubrieron la historia, proporcionando una plataforma para protestar por los continuos ataques contra los defensores en Guatemala, así como una forma de abordar los derechos de los inmigrantes en Estados Unidos. Gaspar y Francisco habían sido liberados recientemente tras dos meses de detención en el ICE en medio de la pandemia de COVID. Hemos seguido su viaje de Guatemala a Estados Unidos como parte de nuestra película Borderland.

Como sobreviviente de una masacre del ejército en 1982, Francisco fue un testigo clave en el caso de genocidio contra el general Efraín Ríos Montt que conmovió a Guatemala.  El general Ríos Montt es el único perpetrador que ha sido condenado por genocidio contra pueblos indígenas en cualquier parte de América*.  Además, en 1999 la Comisión de Esclarecimiento Histórico de la ONU (la comisión de la verdad de Guatemala) clasificó la violencia como “actos de genocidio”.  No es raro que las personas que participaron en el juicio que atrajo la atención internacional y que testificaron para apoyar los cargos de genocidio, como Gaspar, sean blanco de vestigios del gobierno de Ríos Montt y ex-líderes militares.

Francisco acompañó a testigos y sobrevivientes al juicio por genocidio. Más recientemente, fue un asesor técnico de las Autoridades Indígenas locales que se resistían a una licencia del gobierno guatemalteco que otorgaba a la empresa estadounidense Double Crown Resources, Inc., los derechos para extraer grandes reservas de barita bajo sus tierras ancestrales.  La barita es un mineral utilizado internacionalmente en el proceso de extracción “fracking” para gas natural.

La participación de Francisco y Gaspar en los juicios atrajo la atención sobre su trabajo. Conocimos a Gaspar cuando investigábamos nuestra película 500 AÑOS y le preguntamos si quería colaborar con nosotros para contar la historia de la lucha de su comunidad contra una mina. Y Francisco fue el principal protagonista de El buen cristiano (Izabel Acevedo, 2016). Ambas películas presentaban el juicio por genocidio del general Ríos Montt y se proyectaron a nivel internacional y en toda Guatemala. La atención también atrajo ataques contra ellos, a menudo por parte de vestigios del gobierno de Ríos Montt y de antiguos líderes militares. 

Un foto de la película EL BUEN CRISTIANO. Francisco Chávez describe a su hermana la masacre a la que sobrevivieron. Él tenía 6 años en ese momento, ella sólo 3 y no recuerda los hechos.

En junio de 2019, tras un enfrentamiento especialmente violento en las calles de Nebaj, la ciudad situada en el centro de la región Maya-Ixil, Gaspar decidió abandonar el país y Francisco decidió unirse a él tras sufrir también amenazas de muerte. Su objetivo era llegar a Estados Unidos, donde pedirían asilo político. 

En su viaje por México, los dos enfrentaron lo que tantos otros solicitantes de asilo han reportado haber experimentado de manera similar: robo por parte de la policía mexicana en Parral, Chihuahua, y abandono en una casa de seguridad en Juárez por parte de sus “coyotes”.  Al llegar a Juárez, presentaron una denuncia penal formal ante la policía municipal que los amenazó con enjuiciarlos penalmente por difamar a los policías. Posteriormente, la asociación de derechos humanos DHIA (Derechos Humanos Integrales en Acción) con sede en Ciudad Juárez presentó una denuncia formal ante la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Chihuahua.

El abogado Spector, al escuchar su historia, tomó la iniciativa de representarlos en su solicitud de asilo.  Junto con Spector, se presentaron dos veces en el puente internacional Paso del Norte intentando ingresar legalmente a Estados Unidos, pero fueron devueltos a Ciudad Juárez bajo lo que se conoció como el programa MPP (Migrant Protection Protocols) para permanecer en México, donde esperaron 17 meses.  El Hope Border Institute, con sede en El Paso, se aseguró de que los dos hombres recibieran refugio y vivienda mientras estaban en Ciudad Juárez.  Pero en noviembre de 2020 se convirtieron en blanco de un cartel mexicano que los extorsionó, amenazó sus vidas y exigió dinero.  El cartel incluso les envió un mensaje de texto con un mapa indicando dónde vivían actualmente. Nuevamente se vieron obligados a huir, cambiar de residencia y dejar sus trabajos.

Fue en este punto que Carlos Spector, temiendo por sus vidas, pudo hacerlos admitir en los Estados Unidos y obtener un resultado positivo en su entrevista de “temor razonable” con el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS).  Luego fueron puestos en detención por el ICE en El Paso.  Después de dos meses de detención, Spector pudo liberarlos y está trabajando junto con Francisco y el Gaspar en preparación para su audiencia de asilo para determinar su residencia legal en los Estados Unidos.

Spector ha dicho sobre este trabajo:

“El caso de Gaspar Cobo y Francisco Chávez es uno de los casos más significativos que he tenido en mi larga carrera como abogado de inmigración.  Es un honor brindar a estos activistas de derechos humanos, increíblemente valientes, la representación legal de asilo político como un medio para ayudarlos a avanzar en sus esfuerzos para continuar buscando justicia para el pueblo maya-ixil.  No se ven a sí mismos como víctimas permanentes, sino como líderes activistas que seguirán luchando por la democratización de Guatemala y sus comunidades plurinacionales, así como por los derechos de las comunidades inmigrantes aquí en Estados Unidos”.

Veintiséis defensores de los derechos humanos fueron asesinados en Guatemala en 2018, el año previo a las amenazas de muerte de Gaspar y Francisco, y su huida a los Estados Unidos.  La UDEFEGUA (Unidad de Protección a Defensores de Derechos Humanos en Guatemala), una ONG guatemalteca, informó que 651 defensores y defensoras de derechos humanos fueron objeto de diversos tipos de agresiones u hostigamientos desde enero de 2019, hasta los primeros cuatro meses de 2020.  La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) informó que al menos ocho defensores de derechos humanos habían sido asesinados entre junio y agosto de 2020 en Guatemala.  El 10 de agosto, Benoit María, un ciudadano Francés y representante de Agrónomos y Veterinarios sin Fronteras (AVSF), una ONG francesa, que había trabajado en estrecha colaboración con el Sr. Cobo, fue asesinado por desconocidos.  Su automóvil recibió al menos 17 disparos en lo que se creía que era un ataque premeditado. Su caso está sin resolver. A noviembre de 2020, UDEFEGUA registró 14 asesinatos de defensores de derechos humanos y 22 intentos de asesinato.

Pero la constante y mortal violencia es solo la más visible de las innumerables amenazas a las que se enfrentan los defensores. El gobierno y las empresas guatemaltecas también están utilizando los tribunales y los sistemas legales del país como instrumentos de opresión contra quienes amenazan su poder e intereses. Un caso que Amnistía Internacional ha asumido como preso de conciencia es el de Bernardo Caal Xol, un líder indígena maya-q’eqchi’ y defensor de derechos humanos guatemalteco, encarcelado indebidamente durante años por defender los derechos de las comunidades de Santa María Cahabón, afectadas por la construcción de la central hidroeléctrica OXEC en los ríos Oxec y Cahabón en el norteño departamento de Alta Verapaz.  El Sr. Caal es parte del movimiento en Guatemala en contra de las industrias extractivas, como Gaspar.  

Francisco Chávez y Gaspar Cobo participan en la rueda de prensa online. El abogado Carlos Spector aparece en el fondo.

Francisco y Gaspar discutirán sus planes para continuar denunciando la persecución históricamente grave del gobierno guatemalteco al pueblo maya, así como a otros pueblos indígenas y no indígenas; a defensores de los derechos humanos y del medio ambiente.  Es de especial preocupación en Guatemala la persistente negación del genocidio por parte del gobierno guatemalteco. Además, buscan la liberación de varios defensores del territorio a quienes consideran presos políticos, así como el reconocimiento de al menos 70 ancianos, testigos en el juicio por genocidio, que deben ser celebrados porque ahora viven en la miseria.

*Diez días después de dictada la sentencia condenatoria por genocidio y crímenes de lesa humanidad, el veredicto fue anulado por motivos procesales por el Tribunal Constitucional y el juicio se fijó para empezar de nuevo.  El general Ríos Montt murió antes de que se completara el segundo juicio.

Imagen destacada: Francisco Chávez frente a un mural que representa escenas del juicio al general Ríos Montt en Las Cruces, NM, febrero de 2021. Foto: Pamela Yates

Pamela Yates
pamela@skylight.is

Pamela Yates es una cineasta galardonado y cofundadora/directora creativa de Skylight Pictures, una compañía dedicada a crear largometrajes documentales y herramientas de medios digitales que promueven la conciencia de los derechos humanos y la búsqueda de justicia mediante la implementación de campañas de divulgación de varios años diseñadas para involucrar, educar y activar el cambio social.



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